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El Moisés Ruiz se hace fuerte y Unicaja Almería viaja a Ibiza con una ventaja de 2-0 en la semifinal

Los ahorradores hacen valer y mantienen el factor cancha de la semifinal por el título de la Superliga venciendo por la vía rápida en el segundo partido a Ushuaïa Ibiza Vóley


Continuación clara del primer partido en el inicio del segundo, con set maratoniano ido hasta un tanteo final de 35-33. Psicológico en extremo, sobre todo al sumarse a la derrota del día anterior, Ushuaïa Ibiza Vóley vino a menos y fue presa fácil para un Unicaja Almería creciendo sobremanera desde el saque, para conseguir dos sets más con victoria holgada en cada uno de ellos. Tras el 3-2 de lucha mental de este viernes, el sábado se acabó por la vía rápida, matiz incluido de la referida larguísima pelea para el 1-0 con el que se empezó a encarrilar el triunfo ahorrador, dirimida en nada menos que 41 intensos minutos de defensas y errores de ambos. Nadie da, y no es por cumplir con lo ‘políticamente correcto’, cerrada la eliminatoria, si bien es cierto que Unicaja la tiene donde la quería, con 2-0 y factor cancha intacto, y con Es Viver decidiendo como mucho regresar a Almería el Miércoles Santo.
El máximo anotador del partido en esta ocasión fue el opuesto visitante, un Tapia letal en saque que se fue hasta los 22 puntos, seguido por Fayola con 15, ambos igualados en un 58% de acierto atacante. Pese al peso del servicio del dominicano, solo anotó un punto directo desde fondo de cancha frente a los dos de Fran Ruiz y de Fran Iribarne. Ningún otro jugador de Ibiza se fue a la decena de puntos, lo que sí consiguieron los atacantes por punta ahorradores. Funcionó mucho mejor en el bloqueo el equipo de Manolo Berenguel, con 8 puntos en total y 4 para el propio Fran Iribarne, cuajando un magnífico fin de semana individual. En cuanto a errores, fueron los que decantaron la balanza para Unicaja, que los controló mejor.
El primer set fue ‘poner toda la carne en el asador’, con los verdes en un ritmo muy similar al viernes, pero con los pitiusos más metidos desde el principio. Eso derivó en una gran igualdad y alternativas en el marcador, con tres ocasiones en las que Unicaja tuvo dos e incluso cuatro puntos de ventaja (8-6, 13-11 y 22-18). Pese a lo que pudiera pensarse por la cercanía al 25, con 23-20 entró Tapia al saque y con un ace y mucha incidencia en la recepción local forzó el 23-23. Un error suyo dio el 24-23 y primera bola de set que se malogró por un ataque fácil por el centro de los visitantes. Tuvo una más Unicaja antes de que Ibiza cogiera la delantera para que al final malograse tres a su favor, alguna con error en el saque, algo imperdonable a este nivel, lo que también emuló el cuadro blanquiverde en varias ocasiones de las seis bolas más, para un total de ocho, teniendo que ser Monfort el que cerrase el 35-33 con un saque directo entrando a cancha frío y expresamente para eso.
Se celebró como si se hubiese ganado el partido, y no era para menos porque todos habían visto que era un set psicológico. Se demostró acto seguido, pese a que los pitiusos comenzaron con hasta renta de tres a su favor (3-6), lo que anuló Fran Ruiz en su saber hacer en los momentos delicados (7-7). Además, fue al saque para ser una pesadilla para los de la isla balear (11-8). Molducci pidió tiempo antes del tiempo técnico y se quedó sin reacción para la segunda parte del set (12-9), en medio de los errores de su equipo y de la subida de riesgo en saque de Unicaja. Con Fran Iribarne primero y con Borja Ruiz después los ahorradores fueron un rodillo sin que el italiano pudiera cortarles el ritmo (20-12), cerrando Matheus la manga con un gran bloqueo para el 25-15 definitivo.
Una vez más, y por segunda vez en el fin de semana, los verdes se habían puesto con 2-0 en el partido, pero cambiando el orden de la dificultad. Si antes había sido de dos tanteos amplios y mucha igualdad, además con victoria de Ibiza, ahora el pulso fue primero, con triunfo de Unicaja, y los siguientes fueron muy parecidos en el dominio de los de Berenguel. De hecho, dos puntos seguidos de Víctor Viciana (5-2 y 6-2) empezaron a abrir una buena brecha y a cerrar los miedos de la ‘caída’ habitual de ese tercer set en encuentros anteriores. Casi no se concedió error, lo que los de Molducci no controlaron tan bien, aunque no tanto como en el primer set, en el que concedieron 14 puntos ‘regalados’. Unicaja ensenó los dientes y movió banquillo, con algún problema puntual con el saque de Monteagudo pero con un paso firme igualando el 20-12, después transformado en 22-12. Fran Ruiz cerró el triunfo con un saque directo, subiendo el 25-17 para el 3-0 y el 2-0, partido y cruce.